sábado, 18 de diciembre de 2021

EGOÍSMO Y BONDAD


  A mi modo de ver, la manera de definir el egoísmo consiste en verlo como todo aquello que hacemos sólo en favor de nosotros mismos pensando sólo en nosotros mismos. En nuestra sociedad se define a la bondad como todo aquello que hacemos en favor de los demás, y a la bondad suprema como aquello que hacemos sólo en beneficio de los demás y pensando sólo en los demás. 


   Egoísmo y bondad frecuentemente entran en tensión y en contradicción, pues cuando hacemos algo en favor de nosotros mismos, algo que sólo nos sirve a nosotros mismos,  muchas veces no lo hacemos en favor de los demás e incluso lo hacemos causando daño a los demás. Por otra parte, hacer algo en favor de los demás muchas veces significa no poder hacer en favor de nosotros mismos. 


   Que existan el egoísmo y la bondad, la mayoría de la gente lo ve como una cuestión de defectos y de virtudes, de algo malo y de algo bueno, y sin embargo, si existen es porque para conseguir lo que necesitamos para nuestra supervivencia, o incluso para nuestro camino espiritual, o bien lo que deseamos, unas veces la mejor manera de conseguirlo es el egoísmo y otras veces es la bondad. Cuando somos egoístas ponemos todas nuestras capacidades en conseguir lo necesitado o lo deseado, y cuando conseguimos el éxito se debe a esta actitud. Cuando somos bondadosos recibimos ayudas y premios a cambio, y muchas veces ésta es la única manera que tenemos de conseguir lo necesitado o lo deseado. 


  Cuando alguien es acusado de egoísta, de lo que se le acusa es de no hacer nada en favor de los demás. Sin embargo, no pensamos que la actitud de acusar es también una actitud egoísta pues al hacerla estamos pensando en nuestro propio beneficio, en nuestras propias necesidades y deseos, muchos de los cuales sólo conseguimos gracias a la bondad de los demás. 


    Las tensiones y las contradicciones entre egoísmo y bondad se pueden superar de las siguientes maneras: 


   *Todos tenemos potenciales naturales, algunos de ellos al desarrollarlos pueden servir de ayuda a los demás. Al desarrollar éstos potenciales obtenemos unas satisfacciones del hecho de desarrollarlos y también del hecho de ver que sirven de ayuda a los demás. 


  *Compartiendo los frutos de nuestra sabiduría cono aquellas personas afines a nosotros. Cuando damos a esas personas no lo hacemos por obligación, sino por placer, y ellos se sienten ayudados o enriquecidos, y lo mismo nos ocurre a nosotros con lo que nos dan ellos, del tal manera que nadie reclama nada, que nadie ve ingratitud en nadie y nadie acusa de egoísta a nadie. 


   En los seres humanos y en los demás seres vivos se mezclan las actitudes egoístas y las bondadosas de manera natural, pues ambas son ingualmente naturales y necesarias para conseguir lo que necesitamos para nuestra supervivencia y para otros muchos aspectos de nuestra vida. La moralidad sirve para mejorar un poco nuestra convivencia, pero la visión moralista impide comprender el natural funcionamiento de las cosas, y por lo tanto impide la aceptación y la armonía con el curso natural del Universo, con la Naturaleza y con nosotros mismos, pues somos Universo y Naturaleza. 
 

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