Cuando las situaciones en las que nos encontramos nos resultan duras, feas, aburridas,.... es muy difícil soportar veinticuatro horas seguidas de realidad, y buscando alivio, fácilmente nos evadirnos.
Pero hay que estar muy atentos a los resultados:
*A veces nuestras evasiones sólo nos adormecen.
*Otras veces nos producen choques dolorosos
con la realidad.
*La mayoría de las veces son sólo momentáneas, sencillas, imaginativas....
*Y a veces nos despiertan verdades internas,
y durante un tiempo nos mantienen conectados con ellas.
Tenemos diferentes medios y herramientas
para evadirnos.
Tenemos la toma de conciencia de los resultados para ver la realidad.
Tenemos lo que comprendemos,
y cierta capacidad para vivir conforme a ello.