Sean cuales sean nuestros objetivos, conviene que seamos conscientes de dos grandes cuestiones:
*Entre los muchos posibles que se nos presentan, ¿Cuál es el que más confianza nos merece?
*Ante el elegido.¿Cuáles son las dificultades externas y nuestras resistencias internas?
Mientras buscamos las respuestas, es conveniente que seamos conscientes de cuales son nuestras visiones y actitudes ante el dolor, el miedo, y las insatisfacciones. Y no olvidemos que la búsqueda de culpables y de justificiones nos distorsionan nuestras visiones y actitudes, y por lo tanto, también nuestros objetivos.