Aunque la verdadera bondad y el amor incondicional sólo se producen cuando nuestro ego duerme y cuando se impone nuestra verdadera naturaleza, existe una bondad y un amor que surgen por estrategias de supervivencia y para conseguir los deseos. Son esas situaciones en las que el ego es bondadoso y amoroso, y lo es porque sabe que siéndolo puede conseguir que los demás lo sean con él. Estamos ante el amor condicional, el amor más frecuente en las relaciones humanas.
La compasión y la solidaridad son formas de bondad y de amor, y unas veces surgen de forma espontánea, y otras veces surgen como estrategia del ego, pues el ego sabe que así será admirado, premiado y amado, y que incluso conseguirá poder y otros deseos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario