domingo, 8 de enero de 2017

DESEOS Y MORALIDAD


   Todas las religiones y el resto de las creencias tienen un conjunto de normas y valores morales muy desarrollados. En todos los aspectos de nuestra vida está presente la moralidad desde el día en el que nacemos. Pese a todo esto, en la práctica, cada individuo y cada grupo organizado, entiende la moralidad de las siguientes maneras:

  * Aunque la mayoría cree en la existencia de un principio o un ente al que llama "El Bien", y de un principio o un ente contrario al que llaman "El Mal", en la práctica cada individuo y cada grupo social organizado, entienden como "bueno" y como "moral" todo aquello que les ayuda a conseguir sus deseos o a conservar lo que tienen, y consideran como "malo" o "inmoral" lo contrario a sus deseos. 

 * El individuo y el grupo social organizado tienen unos deseos, a estos deseos los convierten en necesidades, y a estas necesidades las convierten en derechos, ya estos derechos la mayoría de las veces los convierten en sagrados. A la hora de conseguir esos deseos, el hecho de que se hayan convertido en sagrados les da la autorización moral para utilizar determinados medios para conseguirlos. 

* Los medios que el individuo y el grupo social organizado utilizan para conseguir sus deseos son la línea que, a sus ojos, separa la moralidad de la inmoralidad. 

* Cuando el individuo tiene un deseo y se siente tentado para conseguirlo utilizando un medio que él considera inmoral, desiste de conseguir ese deseo, pero si el deseo aumenta de intensidad, llegará un momento en el que el deseo vencerá a sus resistencias morales. 

* Cuando el individuo se asocia con otros individuos que tienen creencias y deseos comunes, cada uno se siente arropado y autorizado por los otros a la hora de conseguir aquello que se considera bueno para el grupo, considerando a los grupos rivales como malvados o inmorales. 

* Conseguir lo deseado es el valor supremo de esta sociedad, pero los deseos de los individuos y de los grupos son muy variados, y conseguirlos lleva casi siempre al conflicto, y en los conflictos los deseos vencen siempre a los valores morales. Por esto, la moralidad nunca es solución para evitar los males que los conflictos causan. 

  Ante esta situación, en La India y en China aparecieron hace miles de años caminos de liberación de los deseos, y en el caso del taoísmo en China, también apareció la necesidad de liberarse de la moralidad y substituirla por la vida sencilla y armónica con la Naturaleza.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario