martes, 7 de marzo de 2017

REALIDAD INTERIOR Y PENSAMIENTOS


    Cada estado de nuestra realidad interior nos produce sus propios tipos de pensamientos. Aunque esos pensamientos varían de unas personas a otras, cada persona responde con unos pensamientos parecidos ante cada estado de su propia realidad interior. Me atrevo a decir que estos pensamientos son algo que nace de una forma natural y espontánea en cada persona, que son el producto de millones de años de evolución.

  Un segundo tipo de pensamientos son los que intentan escapar de los pensamientos que no nos gustan de nuestra realidad interior, es decir, de esos pensamientos que consideramos inmorales, impropios de nosotros, inconfesables ante los demás. En el diccionario se encuentran muchas palabras que dan nombre a estos pensamientos, nombres que nos resultan moralmente "feos" o "sucios". Sin embargo, aunque tenemos el poder de evitar que estos pensamientos se conviertan en actos, no tenemos el poder de evitar tenerlos, ni tampoco el poder de evitar sentir las emociones que nos producen. Y sobre todo, este tipo de pensamientos nos impide conocer en su totalidad nuestra realidad interior. 

   Pero en nosotros se produce también un tercer tipo de pensamientos, se trata de aquellos pensamientos orientados a conseguir aquello que deseamos. Cuando nuestros deseos están orientados a conseguir lo que necesitamos, cuando los consideramos morales, amorosos y beneficiosos para los demás, consideramos a este tercer tipo de pensamientos como el más noble, el más elevado. Cuando nuestros deseos son otros, nuestros pensamientos se dedican a buscar la forma de justificar ante los demás y ante nosotros mismos, esos deseos y aquello que hacemos para conseguirlos. 

  Este tercer tipo de pensamientos ve a los pensamientos producidos por los diferentes estados de nuestra realidad interior de diversas maneras:  Si esos pensamientos van asociados a sensaciones placenteras, entonces los considera como algo positivo aunque inferior, pero si no es así, entonces los considera como un estorbo, o como algo instintivo y animal, o como el producto de algo pasional o irracional. 

   En cualquier caso, este tercer tipo de pensamientos no sólo desprecia, o ve como un impedimento a los pensamientos producidos por los diferentes estados de nuestra realidad interior, sino que entra en combate contra ellos, de tal manera que el individuo se divide en dos partes divorciadas y enfrentadas. Además, esta actitud impide al individuo ahondar en el conocimiento profundo de sí mismo a través del conocimiento de los diferentes estados de su realidad interior. 

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