El Agua, acogida en el seno del Aire, en Rocío por la Noche nace. Al Alba, el Sol le da brillo de Diamante, y su Fuego lo torna de nuevo al Aire. ¡Así de fugaz es nuestro Viaje! Pero, ante cada amanecer, tras cada atardecer, ¿Descubrimos nuestro brillo de Diamante?
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