Regalos, cosas sencillas, aladas y suficientes, que, en tu fluir, me traes, ¡Oh Vida! ¡Que sigan en mi presente! Y si cualquier día, en tu natural vaivén me los quitas, ¡Oh Vida! que a aceptarlo me enseñes, que mi conciencia quede receptiva, y por serenas sendas me lleves.
No hay comentarios:
Publicar un comentario