Está el Misterio, el cual no podemos conocer.
Está lo que pudiendo conocer, no llegamos a conocer.
Está lo que conocemos, pero no aceptamos.
Están los misterios que no comprendemos.
Está lo que comprendemos, pero que no sabemos ser consecuentes con ello.
Humildad y serenidad, para comprender y aceptar nuestras limitaciones.
Tiempo y receptividad, para que el camino se vaya aclarando.
Cuando lo anterior lo llevamos a los ámbitos de la moralidad y de la autoestima tenemos:
*Lo que deberíamos ser y no somos. Hacer y no hacemos. Evitar y no evitamos.
*Lo que podríamos ser y no somos. Hacer y no hacemos. Evitar y no evitamos.
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