El dolor y el miedo se nos presentan por sí solos. Para afrontarlos, para liberarnos de ellos, mientras no seamos sabios, necesitamos conseguir placeres y satisfacciones que nos resulten suficientes.
Por los placeres y las satisfacciones que nos proporcionan las pequeñas cosas, pagamos, y hacemos pagar a los demás, bajos precios, y a veces son regalos que nos hace la vida.
Los sabios tienen suficiente con las pequeñas cosas, pero a los demás, sea lo que sea lo que consideremos como suficiente, nos cuesta mucho alcanzarlo.
Así, quienes no somos sabios,
estamos sometidos a las siguientes tensiones:
*Tenemos la libre decisión de pagar bajos precios y de buscar regalos, y conformarmos con lo que así obtenemos. Pero el dolor y el miedo no se terminan, y la frustración, la insatisfacción, en mayor o menor medida, se presentan en nuestra vida, y a veces la resignación.
*Tenemos la libre decisión de hacer todo lo que podemos por alcanzar lo suficiente. Unas veces fracasamos, pero a veces tenemos éxito y nos consideramos vencedores del dolor y del miedo, sin embargo, los precios pagados por ello, las cadenas y las desarmonías, hacen que poco después de conseguido deje de resultarnos suficiente.
Y ahora viene una Gran Cuestión:
¿Qué es lo se requiere para llegar a sabios?
Las observaciones serenas de las tensiones,
las alas, las sendas que recorremos,
y el tiempo, tienen algunas respuestas.
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