La interpretación más compleja,
es la que más yerra.
La más sencilla,
es la más certera.
La complejidad es agitada,
la sencillez es más serena.
Pero como aún intervienen las crencias,
nadie a nadie le puede confirmar
que su interpretación sea la buena,
y así, las intepretaciones
siempre quedan abiertas....
Hasta que emerge la verdadera sabiduría,
la cual, liberada de creencias,
ya no necesita demostrar nada,
pues le basta con la comprensión que alcanza.
No hay comentarios:
Publicar un comentario