Cuando vemos algo que admiramos,
o que amamos,
dormido o despierto,
dentro lo llevamos.
Pero otras veces,
despreciamos u odiamos:
Cuando despreciamos,
¿Con qué admiración lo relacionamos?
Cuando odiamos,
¿Con qué amor lo relacionamos?
Intentando
que lo Bueno,
venza a lo Malo,
al combate nutrimos,
y el aguerrido dualismo,
sigue luchando.
¿Con qué aceptaciones
podemos liberarnos?
No hay comentarios:
Publicar un comentario