Nos apegamos a cosas que nos producen seguridad, placeres, satisfacciones, y a las promesas y esperanzas que contienen nuestras creencias.
Con aquello a lo que nos apegamos construimos castillos, fortalezas, pero nos hacemos rígidos, nos creamos depedencias.
Sólo cuando somos plenamente conscientes de todas las dolorosas consecuencias de nuestros apegos, damos pasos y vuelos para desapegarnos, y siempre nos encontramos antes nuestras múltiples y fuertes resistencias internas.
Resistencias internas:
*Unos luchan con el propósito de vencerlas.
*Otros en la comprensión buscan las liberadoras sendas.
Cada cual con sus resultados,
cada cual con sus experiencias,
su vida orienta.