En la relaciones sociales, nuestra época, al igual que otras épocas del pasado, está caracterizada por las confusiones y los conflictos.
En el pasado, ante el dolor y los peligros de éstas situaciones, la Humanidad reaccionó de diversas maneras, pero algunas de esas reacciones fueron alternativas que acabaron triunfando y que mejoraron algo las situaciones sociales.
En la actualidad, las confusiones, así como las emociones y las agitaciones producidas por los conflictos, junto con todos los vendedores de ilusiones, nos están impidiendo ver cuales son las reacciones, y cuales pueden ser las alterntivas que acaben imponiéndose. Sin embargo, al pasado nunca se vuelve, y las alternativas posibles siempre son una mezcla de las sabidurías perennes, y de formas nuevas de relacionarnos.
Hasta ahora, los seres humanos sólo cambiamos nuestro rumbo cuanto nos vemos obligados por los peligros y por los sufrimientos producidos por nuestras propias creencias y comportamientos.