Y cada ser nacido viene con un potencial común,
y con el individual.
Y cada ser nacido viene con un potencial común,
y con el individual.
Los que tenemos más necesidades que capacidades.
Más deseos que posibilidades.
Los que siempre presentamos resistencias:
*A nuestros impulsos naturales.
*A los estímulos que nos llegan desde fuera.
*A los deberes sociales.
Los que hacemos más caso a las creencias que a las realidades.
Los que nos guíamos mucho más por el ego
que por la conciencia.
Nosotros, buscadores, caminantes,
siempre a la espera de encontrar lo suficiente...
Entre las dificultades y las adversidades,
a veces hallamos comprensiones,
o cosas que nos alegran...
Naturaleza:
La Gran Madre.
La Gran Maestra.
Y los demás aspectos que nos unen a Ella.
Pero como no aceptamos sus leyes,
es poco lo que aprendemos de Ella,
y al no aceptarla intentamos someterla,
y además, le damos continuamente la espalda,
pues estamos centrados en las relaciones sociales, siempre complejas y agitadas, con sus conflictos, con sus dominados, con sus dominadores,
con sus ambiociosos, con sus rebeldes, con sus héroes, con sus vendedores de soluciones, de esperanzas, de promesas.... y con los muchos compradores.
A quien no acepta las actitudes mayoritarias,
sólo le queda seguir su propia senda,
pero se encuentra con sus propias resistencias,
y con lo que intentan imponerle, y muchas veces le imponen, los egos, los deseos, y las creencias ajenas.
Y estas dificultades y éstas adversidades,
hay que aprender a soportarlas, y surgen tanto las tensiones, como las contradicciones, con las estrategias complejas, y algunas veces surgen armonías con la Naturaleza, que son las que nos liberan.
La sabiduría de los grandes sabios nos muestra una visión de la realidad que no es la visión que tiene la sociedad. Por otra parte, su sabiduría nos enseña a conocernos a nosotros mismos, y al hacerlo nos encontramos también con una visión diferente a la que tiene la sociedad. Y surgen así tensiones, e incluso contradicciones.
La sencillez está en nuestra verdadera naturaleza,
pero como la conocemos poco, y lo conocido pocas veces lo aceptamos, con mucha frecuencia nos perdemos en las confusiones de las complejidades y de las creencias.
...el artificio que crean quienes
lo natural no aceptan,
y las comprensiones y aceptaciones,
por serenas sabias,
de quienes de las dificultades
artificiales escapan...
La serenidad trae satisfacciones más duraderas,
y soluciones más liberadoras,
que las agitaciones de las emociones
y de la inteligencia.